El 1 de octubre, el Laboratorio de Biomecánica de la Facultad de Ciencias de la Salud de CEU San Pablo se convirtió, por un día, en un espacio de trabajo compartido entre preparadores físicos, fisioterapeutas, investigadores y técnicos de organismos deportivos. La Jornada Práctica de Rendimiento Deportivo, organizada junto a biomech Sport, reunió a profesionales de perfiles muy distintos alrededor de una misma pregunta: ¿qué aporta medir bien a la hora de entrenar, prevenir lesiones y tomar decisiones en el día a día?
El formato dejó poco espacio para la teoría sin propósito. Cada bloque combinó una introducción breve con un taller práctico en el que los asistentes pudieron manejar la tecnología con sus propias manos, plantear preguntas sobre casos reales de su trabajo y comparar lo que veían con lo que ya conocían.
En rendimiento deportivo no faltan datos; lo que suele faltar es criterio para elegir qué medir, cómo medirlo y qué hacer con el resultado. Un número aislado dice poco: cobra sentido cuando se compara con la historia del deportista, con su modalidad y con el objetivo de la temporada. Por eso apostamos por un formato en el que cada persona pudo ver el dispositivo funcionando, entender qué variable registra y discutir con el ponente cómo se traduce en una decisión de entrenamiento.
En rendimiento deportivo no faltan datos; lo que suele faltar es criterio para elegir qué medir, cómo medirlo y qué hacer con el resultado. Un número aislado dice poco: cobra sentido cuando se compara con la historia del deportista, con su modalidad y con el objetivo de la temporada. Por eso apostamos por un formato en el que cada persona pudo ver el dispositivo funcionando, entender qué variable registra y discutir con el ponente cómo se traduce en una decisión de entrenamiento.
De la mano de Pedro Jiménez Reyes (profesor titular de la URJC y entrenador de velocidad en el CAR de Madrid), el taller de 1080 Motion mostró cómo la resistencia motorizada permite medir fuerza y velocidad en tiempo real. La clave del enfoque es la individualización: en lugar de aplicar protocolos genéricos, se ajusta la carga a cada deportista a partir de lo que su propio rendimiento indica en cada momento. Es una forma de trabajar muy útil en velocidad, aceleración y cambios de dirección, donde pequeñas diferencias de carga pueden cambiar por completo el estímulo.
Carlos Quintana (investigador y doctorando de CEU San Pablo) llevó el foco a los datos objetivos de fuerza con las plataformas de Hawkin Dynamics, aplicados a fútbol, baloncesto y MMA. La conversación giró en torno a qué métricas observar en pruebas como el salto con contramovimiento, cómo interpretarlas según el deporte y cómo convertirlas en decisiones: ajustar cargas, vigilar la fatiga o evaluar la evolución de un deportista a lo largo de la temporada.
Paula Melero Correa (responsable de Desarrollo de App y SW en Rivas) presentó el uso de sensores inerciales Xsens para generar informes automáticos de marcha, carrera y ciclismo. El punto central fue la portabilidad: medir el movimiento humano en 3D sin depender de cámaras ni de un espacio cerrado abre la puerta a analizar al deportista en su entorno real, y a automatizar los informes para que el tiempo del profesional se dedique a interpretar, no a procesar datos.
Daniel Iordanov (responsable de Proyectos I+D en Rivas Group) cerró la jornada con una demostración de captura de movimiento y protocolos automatizados con tecnología smartphone. La idea: acercar el análisis de movimiento a cualquier profesional, con un equipamiento mínimo y protocolos estandarizados que reducen la variabilidad entre evaluaciones.
Uno de los aspectos más interesantes de la jornada fue la variedad de perfiles en la sala. Junto a preparadores físicos y fisioterapeutas, asistieron representantes del Consejo Superior de Deportes (incluida su Unidad de Control de Rendimiento), de la Real Federación Española de Golf y de la Federación de Atletismo de Madrid, además de investigadores de la Universidad Complutense, la Universidad Europea de Madrid, la Universidad San Jorge, la UC3M, la URJC y el propio CEU San Pablo. Completaron el grupo profesionales de clínicas y centros especializados como Rx2 Sports, La Casa del Fisio, Training Riders, entre otros.
Esa mezcla de procedencias —universidad, clínica, federación, organismo público— es exactamente el tipo de conversación que buscábamos generar: distintas formas de trabajar con el rendimiento deportivo, comparando notas sobre las mismas tecnologías.
Más allá de las demostraciones, la jornada sirvió para poner encima de la mesa una idea que sostiene todo lo que hacemos en biomech: la tecnología de medición solo aporta valor cuando se entiende bien lo que hay detrás de cada dato. Por eso el formato de esta edición apostó por el contacto directo con los dispositivos, en lugar de limitarse a una presentación de producto.
Tres ideas se repitieron a lo largo del día:
Desde biomech Sport queremos agradecer a los cuatro ponentes su tiempo y su disposición a compartir experiencia real de uso, y a todos los asistentes el interés mostrado durante toda la jornada.